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Artículo de laboratorio / Productividad

LastPass: cómo guardo todas mis contraseñas sin volverme loco

Gratis con plan de pagoDificultad FácilImportante

A medida que vas acumulando herramientas, y como profe es muy probable que lo hagas, llega un momento en que tienes un problema de contraseñas. Y solo tienes dos opciones malas. O ser un kamikaze que pone una única contraseña para todo, y el día que te la hackean te pueden acceder a todo. O poner un montón de contraseñas diferentes, que es lo que se debería hacer, pero claro, luego tienes el problema de si se te olvidan o pierdes el acceso.

LastPass es la herramienta con la que yo resuelvo justo esto. Esta ficha es para profes que se reconocen en ese lío y se preguntan cómo gestiono mis contraseñas sin ser un kamikaze ni volverme loco recordándolas.

Qué es y cómo funciona

LastPass es, básicamente, una bóveda para tus contraseñas. Lo que hace es guardártelas todas, y tú solamente tienes que memorizar una contraseña muy larga, la maestra, para acceder a todo lo demás. Una sola llave para abrir el cofre entero. Además, te permite tomar anotaciones y guardar información privada, no solo claves.

Se instala de forma muy sencilla, como una extensión en tu navegador, por ejemplo en [Brave](/herramientas/brave). Y a partir de ahí es muy cómodo, la verdad: te genera contraseñas automáticamente cuando te registras en un sitio y te las guarda sin que tengas que hacer nada.

Si quieres verla por tu cuenta, aquí tienes [la web oficial de LastPass](https://www.lastpass.com).

Advertencia de seguridad: la filtración de LastPass

Aquí tengo que parar, porque no sería justo recomendarte LastPass sin contarte esto con claridad. En 2022 LastPass sufrió una filtración grave, y no fue ninguna tontería.

La brecha llegó en dos fases. Primero robaron información técnica y código fuente. Después, usando esa información, accedieron a copias de seguridad de las bóvedas de clientes y a metadatos como correos, teléfonos y direcciones de webs guardadas.

Las contraseñas no estaban en claro, porque la bóveda va cifrada con tu contraseña maestra. Pero al tener una copia de la bóveda, un atacante puede intentar descifrarla sin prisa y sin conexión, y ahí una contraseña maestra débil se convierte en un problema serio.

Entonces, traducido al mundo real: si tienes una cuenta anterior a diciembre de 2022, da por hecho que tu bóveda cifrada pudo estar entre las robadas. Usa una contraseña maestra larguísima, cambia las claves importantes y activa la verificación en dos pasos donde puedas. Y no guardes ahí cosas tipo frases semilla de cripto.

Mi postura con todo esto

Mi postura, con todos los datos delante, es matizada. Usar un gestor de contraseñas sigue siendo mucho mejor que ir de kamikaze con la misma clave en todo, y a mí LastPass me sigue resultando cómodo.

Pero LastPass arrastra este historial, así que si empiezas hoy de cero, es totalmente legítimo que te plantees si quieres confiar en ellos o mirar otra opción. No hay nada 100% seguro en internet, y aquí menos aún por las bravas.

Planes: el gratuito es muy generoso

Yo utilizo el plan gratuito, y es tan generoso que por eso me quedo en él. Básicamente, puedes guardar todas las contraseñas que quieras, sin límite de número. Para mucha gente, con eso sobra.

¿Dónde está el truco? En la sincronización. En el plan gratuito no puedes sincronizar entre varios dispositivos. Si quieres tener esto en ordenador, móvil y tablet, entonces toca mirar un plan de pago.

Precio

El plan gratuito es justo eso, gratis, y muy completo para guardar tus claves en un solo equipo. Los planes de pago entran en juego sobre todo por la sincronización entre dispositivos.

No te doy cifras exactas porque cambian, así que conviene confirmarlas directamente en la web oficial antes de decidir.

Veredicto

LastPass me resuelve un problema muy real, el de tener decenas de contraseñas sin convertirme en un kamikaze digital, y lo hace de forma muy cómoda y con un plan gratuito generoso. Estoy contento con ella en el día a día.

Dicho esto, no te la vendo como infalible, porque ninguna lo es, y porque arrastra la filtración de 2022, que fue seria. Mi postura es matizada: usar un gestor de contraseñas es mucho mejor que no usarlo, y este me cumple, pero con una contraseña maestra fuerte por bandera y sabiendo en lo que te metes.

Resumen para profes ocupados: bóveda de contraseñas con una sola clave maestra, extensión de navegador muy cómoda y plan gratuito generoso para un dispositivo. Ojo importante con la filtración de 2022: protege la contraseña maestra y no guardes ahí secretos especialmente delicados.

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