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Artículo de laboratorio / Productividad

Google Calendar: cómo organizo no solo mis clases, sino todo mi trabajo

GratisDificultad FácilImprescindible

Lo típico cuando utilizas un calendario, sobre todo uno digital como Google Calendar, es apuntarte las clases. Hasta ahí, todos. Pero deja que te haga una pregunta incómoda: ¿qué pasa con todas tus otras responsabilidades, profe? ¿Esas las apuntas?

Yo sí. Y justo ahí está la diferencia entre usar el calendario como una simple lista de clases y usarlo para organizar tu vida entera. Esta ficha es para profes que se preguntan cómo dejar de ir a salto de mata y empezar a organizar su tiempo de verdad.

Qué es y por qué me gusta

No te voy a descubrir la pólvora, porque lo normal es que ya conozcas bastante cómo funciona. Google Calendar es la herramienta de calendario de Google, gratuita y, en mi opinión, bastante intuitiva.

Si nunca la has tocado, en cuatro clics le pillas el aire. Su gracia no está en ser sofisticada, sino en lo fácil que es volcar en ella todo lo que tienes que hacer.

El error típico: usarlo solo para las clases

Aquí viene mi pequeña cruzada. Lo normal es apuntar las clases con cada estudiante en su horario, y ya. Pero yo voy mucho más allá: todas las semanas tengo asignadas, aparte de las clases, también bloques de trabajo, y lo hago por colores.

Tengo bloques para grabar y preparar el podcast, para entrevistas, e incluso para eventos sociales. Todo entra en el calendario, no solo lo que hago con estudiantes. De un vistazo sé cómo tengo la semana sin leer ni una palabra.

El truco del enlace de Zoom

Te cuento un detalle pequeño que me cambia el día a día. Dentro de las clases recurrentes, tengo asignado el enlace de [Zoom](/herramientas/zoom) en la parte de ubicación del evento.

Así, cuando llega la hora, abro el evento, hago clic en el enlace y ya está abierta la sesión. Nada de buscar enlaces por el correo ni por mil sitios a última hora. Está todo ahí, a un toque.

No es una prisión, es una brújula

Sé lo que estás pensando, porque me lo dicen mucho. Para algunas personas, esto de tener todo tu tiempo segmentado en horas es una especie de prisión. Yo no lo veo así.

Al final tienes que decidir por qué te guías, entre lo que quieres hacer y lo que te apetece hacer. Lo que quieres hacer son los objetivos que tú te propones, y lo que pones en el calendario es lo que asignas como pasos necesarios para conseguirlo. El calendario no te encarcela, te recuerda hacia dónde vas.

Mi complemento de papel

Una confesión analógica: además de Google Calendar, mantengo una agenda en papel para mis anotaciones de las sesiones y cierta planificación. No es que el calendario digital se quede corto, es que a mí me gusta el papel para algunas cosas.

Google Calendar lo uso sobre todo para saber qué clase toca y cuándo, y el papel para lo demás. Cada uno tiene su sitio, y se complementan bien.

Precio

Gratis. Google Calendar no te cuesta nada, y con lo que organiza, es de esas herramientas gratuitas que dan muchísimo a cambio de cero euros.

Alternativas

Aquí voy breve: no te voy a recomendar alternativas porque no uso otras. Google Calendar me cumple de sobra y no he sentido la necesidad de buscar nada más.

Así que dejo las alternativas como pendiente en lugar de inventarme comparaciones.

Veredicto

Google Calendar me parece imprescindible. Es gratis, es intuitivo y, sobre todo, es la base sobre la que organizo no solo mis clases, sino mi trabajo y hasta mi tiempo personal.

El truco no está en la herramienta, que la conoce todo el mundo, sino en usarla para mucho más que apuntar clases. Si lo haces, dejas de ir a remolque de la semana.

Resumen para profes ocupados: calendario gratuito e intuitivo para organizar no solo clases, sino bloques de trabajo, podcast, entrevistas y tu vida. Usa colores, eventos recurrentes y mete el enlace de Zoom en la ubicación.

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